S E P A R (A)
Entonces llegó la síntesis. Manejando un cuatrimotor.
Frena y se desnuda. Se sube la falda, antes de bajarse las medias. La síntesis es atrevida. Una rompe-tabúes. Se aprovecha de las debilidades más vulgares y comunes, como si no supiese que lo son. ¿Quién no quiere que le quieran?
Te quiero,
dice.
Y (ella) se queda para siempre.
Así es la síntesis: inútil y definitiva.
ESTE RUIDO EN MI CABEZA SUENA A SONIC YOUTH
ESTE RUIDO SUENA
ESTE RUIDO MI CABEZA
ESTE RUIDO SONIC YOUTH
No voy a dejar de mentir ahora que estoy apunto de conseguirlo: engañarme.
Alarga el éxtasis. Aplaza el clímax. (Procrastina).
Grita tribal, trivial, salvaje, hasta ahogarte. Asfixia y anorexia son deportes de riesgo.
Drógate. Si es lo que quieres. O no lo hagas.
Aquí cada uno elige su ruleta rusa o china, su muñeca de goma, su memoria a corto plazo.
Aquí cada uno hace lo que puede, como en todas partes. Y lo que le da la gana.
Te quiero,
y parece que se queda para siempre. Pero siempre es un lugar que no existe.
Y los cuentos son todos ciertos. Menos tú.
Fallo equivocado como único acierto, espabila.
El cielo y el infierno somos tú y yo. Y lo que nos separa no importa. Sobrevivimos a la masacre. Somos más que tragedia. Masticables. Incontables. Pervertidos, sinceros, mutilados. A medias. A trozos. A nado. Ver estrellas fugaces anima (a cualquiera). Lo que no se para no importa o lo que se para no importa; o no importa lo que se para. Junto.
(Lo que no se para existe, lo que nos separa existe).
Revela la belleza interior, negativo en positivo. De una vez. Sólo importa lo que se ve. Exporta. Sólo ves lo que no importa.
THE FATE OF THE WORLD IS SAFE IN CRYSTAL CASTLES….
Entre el cielo y el infierno estamos tú y yo.
Los separamos.
El movimiento ni nace ni muere: se transforma.
(¿Somos los salvados o el castillo?) WE ARE THE FATE


