SALVA ACCIÓN
En el mejor de los casos deberíamos darnos por perdidos.
Es una bonita forma de empezar. Cualquier cosa.
Y en el peor de los casos, alguien debería encontrarnos.
Debimos acostumbrarnos. Debimos acostumbrarnos a lo bueno y quedarnos allí. Todo lo diferente a aquello es molesto y es extraño.
Tanta estupidez entumece los sentidos y los sentimientos.
Por placer entiendes algo que yo no entiendo. Y así empiezan los malentendidos.
La posibilidad existe y está ahí: podría explicar de un modo rápido y simple qué sucede. Porque lo que sucede puede ser explicado, solo tienes que saber que puede perder su encanto. Y como iba diciendo, podría hacerlo y si lo hiciese, si explicase qué sucede, tendría que suceder otra cosa. Quiero decir, las explicaciones existen y funcionan a su manera y que tenga tiempo no significa que vaya a utilizarlo.
Algunas noches cuando los pájaros duermen las nubes vuelan como pájaros. Y los árboles aplauden. La ciencia ficción está al alcance de pocos por desgracia. Si sigues tergiversando límites y limitaciones convertirás el juego en algo que no lo es. Y entonces sí podremos decir “NADIE ESTÁ A SALVO” con la boca y el alma llenas. Será cierto o no, nunca lo sabremos. La cuestión es el orgullo: un día aparece de la nada y se queda para siempre. Sobretodo el malherido, incapaz de huir o correr a otro sitio. Deja de creer en fantasmas que no existen y confía en los fantasmas que hay en ti. Porque de cualquier otro modo renunciaremos a lo que aún no hemos deseado.
Hay oportunidades que nos pierden, aunque nadie lo reconozca.
Si fuésemos sinceros. Si fuésemos mejores. Si fuésemos de cualquier otra forma. ¿Quiénes seríamos?
En este momento en este y en muchos otros sitios suceden cosas que deciden que las cosas que sucederán después de estas sean las que van a ser y así todo el tiempo, que por eso no existe. El tiempo. Es el hilo argumental o algo parecido. Enmarañado. Es la única historia impredecible que tenemos.
Deberíamos acostumbrarnos.
Y nunca la costumbre fue algo tan bueno. Tan capaz de traer tantas cosas mejores. Bien, mejor, tiempo. Deber y querer. Palabras, no me dejáis ver el bosque. Acostúmbrate a esto: hay algo más que palabras, hay algo más que tiempo y si todo está perdido de antemano es porque también lo hemos ganado ya.
En el mejor y el peor de los casos.





